El balón rodaba en las tardes frescas de Albacete y detrás de él iba Andrés Iniesta.

Su padre era albañil y su madre ayudaba  en el bar del abuelo, Andrés y su hermana Maribel eran bien cuidados por la familia y con la ideología de ayudarlos a desarrollar talentos, es por eso sus padres decidieron inscribirlo a las categorías inferiores del Albacete.

Pero dicen que la vida y el tiempo acomoda a todos en donde deben estar, y así sucedió con Andrés, pues en el Torneo Brunete, llamó la atención de los hojeadores del FC Barcelona, y a sus doce años fue fichado y llevado a tierras catalanas para formar parte de las categorías inferiores del Barcelona.

Su fútbol se adaptó rápido al entorno; él no tanto, pues le costó la parte de tener a la familia a cientos de kilómetros. Tras cuatro temporadas de pertenecer a los juveniles, el ‘cerebro’ Iniesta fue escalando hasta que se convirtió en pieza importante del Barça B, las cosas mejoraban tanto en la cancha como fuera de ella pues su familia decidió mudarse al barrio de Sant Feliu de Llobregat, a las orillas de Barcelona.

Seis años después de su fichaje con el equipo catalán, Andrés debutó con el primer equipo, y, ¡vaya escenario! Debutó como profesional en un partido de Champions League en donde fue dirigido por Louis Van Gaal. Comenzaba a dejar pinceladas de buen fútbol literalmente en las grandes ligas, pero todo proceso requiere de tiempo, y su inclusión ya definitiva en el primer equipo se dio dos temporadas después de la mano de Frank Rijkaard, año donde conquistó su primer título de Liga en España.

En su palmarés personal puede presumir 9 Ligas, 6 Copas del Rey, 7 Supercopas de España, 4 Champions League, 3 Supercopas de Europa, 3 Mundiales de Clubes, 2 Eurocopas, 1 Europeo Sub-16, otro Sub-19, y platicar que alguna vez en Sudáfrica hizo el gol para que su país pudiera alzar por primera vez la Copa del Mundo… pero eso no es lo más importante para él, pues ha declarado que lo que quería generar desde el momento en que se hizo figura pública, era un legado.

Pese a ser una persona tímida y de pocas palabras, su proyección y legado pudieran definirse con la frase futbolera: “cortito y al pie”. Con humildad, con sacrificio y determinación, y sin hacer un mal uso de los micrófonos y del glamour que supone ser uno de los futbolistas más elogiados y laureados en la historia de su país, Andrés ha sabido encaminar su proyecto de vida.

Pero las cosas no han sido fáciles…

Andrés contó alguna vez la siguiente anécdota tras sufrir una lesión: “Estaba un día en casa de mis padres y estaba con mi mujer, que entonces era mi novia, y les dije: ‘necesito a alguien. No puedo más’. Así que bajamos a la ciudad deportiva y hablé con el doctor. Lo que nos enseña la vida es que cuando te caes, cuando salen las cosas mal, es ahí donde se ven a las grandes personas. Mi filosofía, y entiendo que la del ser humano, es la de volver a levantarse y volver a pelear”. Mes y medio después, marcó el gol definitivo para que España se impusiera ante Holanda en aquella histórica final de la justa mundialista.

Un fuera de juego que firmó un contrato ‘vitalicio’…

Dieciséis temporadas en el FC Barcelona, líder absoluto y emblemático de la mejor era de la Selección Española, y sobre todo, respetado y admirado por todos aquellos que han tenido la dicha de ser sus compañeros. Ahora los nipones podrán disfrutar cada fin de semana de su fútbol, pues decidió fichar por el club japonés Vissel Kobe. Pero antes de firmar este contrato, firmó uno que llamó mucho la atención, y es que el Barcelona le otorgó un contrato vitalicio, algo que ciertamente es inusual en la industria del balompié, pero que denota el cariño inmenso del club: directiva y afición hacia el dorsal 8 que les dio tantas alegrías en el Camp Nou.

No sólo el talento aumenta y se perfecciona practicando y entrenando día con día, también los valores crecen cuando se desarrollan y ponen en práctica, y Andrés Iniesta ha hecho de sus valores su común denominador para cada actividad que realiza. ¡En Ideasport compartimos esta filosofía y estamos seguros de que mediante el deporte podemos apostar por historias así!

Cambia el juego, mejora el mundo.

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